Tendencias branding 2019

Tendencias en branding en 2019

En cuestión de tendencias, todo va cada vez más rápido. Si nos centramos en el mundo del branding —aunque todo esto es común a cualquier disciplina susceptible de ser influida por la tendencia—, hasta hace poco, podíamos hablar de décadas. Las marcas de los 50 (y su llamativa publicidad y forma de comunicarse), las de los 80 y los 90…

Hoy en día, cuando estamos a punto de llegar al final de la segunda década del siglo XXI, no seríamos capaces de reconocer un estilo de la década en cuestiones de comunicación, marketing o diseño visual de las marcas. Por supuesto que es posible identificar una serie de tendencias y situarlas en la dimensión temporal, pero quizá hayamos dejado de poder hablar de estilos concretos y de décadas como algo inseparable.

Esta velocidad en los cambios viene dada en parte por la rápida evolución tecnológica que, entre otras cosas, ha hecho que pasemos muchas horas al día recibiendo mensajes de marcas y contemplando imágenes en muy diferentes soportes. Puede que nos cansemos de lo que leemos y vemos antes y puede que llamar nuestra atención sea una tarea cada vez más complicada.

A pesar de estas cuestiones, podemos detectar una serie de tendencias que han ido ganando fuerza en los últimos meses y que seguramente definan el trabajo de las marcas durante 2019.

El instante de la comunicación

Ya no se trata solo de estar en el soporte o en el medio que usa tu cliente ideal. Los buyer persona que definamos para cada marca tendrán que tener claro cuál es ese momento de consumo en el que el cliente potencial verá nuestro mensaje.

Marca figital

Las fronteras entre lo físico y lo digital llevan años difuminándose. La tan mencionada transformación digital dará paso al entendimiento de que no hay que optar por estar en lo digital o fuera de ello, sino que se estará inevitablemente entre estas dos dimensiones, de manera combinada y simultánea.

Experiencia de usuario

La experiencia —en la compra, en el uso, en la navegación web— del usuario, también llamada UX, se situará por encima incluso del propio producto en cuanto a relevancia estratégica. En un mercado con productos cada vez más similares, la propuesta de valor deja de ser el producto para pasar a ser la experiencia.

Exclusividad y selección

El concepto de exclusividad en su acepción más literal. Las marcas comienzan a ser selectivas con sus clientes, por ejemplo, dejando claro en su comunicación no solo a quién van dirigidos, sino también a quién no. Algunas compañías están empezando a preguntarse qué tipo de cliente quieren: sostenible, solidario…

Activismo sostenible

Y hablando de sostenibilidad, este concepto será sin duda el que marcará el final de esta década y la totalidad de la siguiente. Las empresas comienzan a subirse al carro del discurso de la sostenibilidad y no solamente lo difunden, sino que lo integran por primera vez en sus estrategias de negocio. Habrá que estar atentos, eso sí, al llamado greenwashing, el uso de la retórica ecologista o sostenible por parte de compañías que quizá no lo son tanto.

Smarketing

La fusión de las ventas (sales) con el marketing tiene como resultado el llamado Smarketing. Son muchas las empresas que ya lo aplican, pero cabe esperar que la cantidad crezca. No en todos los casos hablaremos de un departamento híbrido, sino de perfiles híbridos en departamentos independientes de marketing y en ventas o incluso de una comunicación más profunda entre ambos departamentos.