Tendencias branding 2019

Tendencias en branding en 2019

En cuestión de tendencias, todo va cada vez más rápido. Si nos centramos en el mundo del branding —aunque todo esto es común a cualquier disciplina susceptible de ser influida por la tendencia—, hasta hace poco, podíamos hablar de décadas. Las marcas de los 50 (y su llamativa publicidad y forma de comunicarse), las de los 80 y los 90…

Hoy en día, cuando estamos a punto de llegar al final de la segunda década del siglo XXI, no seríamos capaces de reconocer un estilo de la década en cuestiones de comunicación, marketing o diseño visual de las marcas. Por supuesto que es posible identificar una serie de tendencias y situarlas en la dimensión temporal, pero quizá hayamos dejado de poder hablar de estilos concretos y de décadas como algo inseparable.

Esta velocidad en los cambios viene dada en parte por la rápida evolución tecnológica que, entre otras cosas, ha hecho que pasemos muchas horas al día recibiendo mensajes de marcas y contemplando imágenes en muy diferentes soportes. Puede que nos cansemos de lo que leemos y vemos antes y puede que llamar nuestra atención sea una tarea cada vez más complicada.

A pesar de estas cuestiones, podemos detectar una serie de tendencias que han ido ganando fuerza en los últimos meses y que seguramente definan el trabajo de las marcas durante 2019.

El instante de la comunicación

Ya no se trata solo de estar en el soporte o en el medio que usa tu cliente ideal. Los buyer persona que definamos para cada marca tendrán que tener claro cuál es ese momento de consumo en el que el cliente potencial verá nuestro mensaje.

Marca figital

Las fronteras entre lo físico y lo digital llevan años difuminándose. La tan mencionada transformación digital dará paso al entendimiento de que no hay que optar por estar en lo digital o fuera de ello, sino que se estará inevitablemente entre estas dos dimensiones, de manera combinada y simultánea.

Experiencia de usuario

La experiencia —en la compra, en el uso, en la navegación web— del usuario, también llamada UX, se situará por encima incluso del propio producto en cuanto a relevancia estratégica. En un mercado con productos cada vez más similares, la propuesta de valor deja de ser el producto para pasar a ser la experiencia.

Exclusividad y selección

El concepto de exclusividad en su acepción más literal. Las marcas comienzan a ser selectivas con sus clientes, por ejemplo, dejando claro en su comunicación no solo a quién van dirigidos, sino también a quién no. Algunas compañías están empezando a preguntarse qué tipo de cliente quieren: sostenible, solidario…

Activismo sostenible

Y hablando de sostenibilidad, este concepto será sin duda el que marcará el final de esta década y la totalidad de la siguiente. Las empresas comienzan a subirse al carro del discurso de la sostenibilidad y no solamente lo difunden, sino que lo integran por primera vez en sus estrategias de negocio. Habrá que estar atentos, eso sí, al llamado greenwashing, el uso de la retórica ecologista o sostenible por parte de compañías que quizá no lo son tanto.

Smarketing

La fusión de las ventas (sales) con el marketing tiene como resultado el llamado Smarketing. Son muchas las empresas que ya lo aplican, pero cabe esperar que la cantidad crezca. No en todos los casos hablaremos de un departamento híbrido, sino de perfiles híbridos en departamentos independientes de marketing y en ventas o incluso de una comunicación más profunda entre ambos departamentos.

motivar a los empleados

Motivar a los empleados durante un proceso de fusión

Motivar a los empleados durante una fusión puede antojarse como una labor complicada. Un proceso de fusión puede representar un momento verdaderamente delicado para una empresa no solamente por todos los aspectos burocráticos, legales o que conciernan de manera explícita a aspectos empresariales, sino también en aquellos aspectos relacionados directamente con el bienestar de los empleados.

Tras la crisis económica de 2008, las fusiones entre empresas han pasado de ser eventos más o menos esporádicos a casi un habitual en el panorama de los negocios. La concentración de empresas y carteras de clientes ha sido más común en los últimos 10 años que en períodos anteriores. Una fusión empresarial, si no se tienen en cuenta ciertos aspectos, dará pie a problemas como ambientes de trabajo negativos u otros problemas con el personal.

Sin embargo, se trata de consecuencias completamente evitables siempre que contemos con una planificación estratégica que tenga en cuenta cualquiera de las circunstancias que pueden surgir tanto a lo largo del proceso como tras este.

Uno de los factores clave debe ser el seguimiento, estudio y observación de conductas del personal, poniendo en marcha protocolos que reduzcan las fricciones o perturbaciones que la fusión pueda tener en las personas que forman parte de cada empresa y de la nueva resultante.

Controlar la dispersión de rumores será posible a través de un protocolo de comunicación interna que mantenga a los empleados informados del proceso en todo momento y que los haga partícipes. Existen infinidad de mecanismos para fomentar esta participación.

Motivar a los empleados de manera diferente

Una de las opciones que podemos plantearnos durante un proceso de este tipo es la de motivar a los empleados a través de un programa preestablecido de motivación que incentive la participación directa en el proceso.

Por definición, todos los colaboradores de una marca —los internos y los externos— son embajadores potenciales de la misma. Cada empleado, cliente o proveedor comunicará sobre tu marca en algún momento. En este sentido, el sentimiento de la persona al respecto de la marca será lo que motive el carácter positivo o negativo de dicha comunicación.

Durante procesos complejos como el que nos ocupa —una fusión o adquisición de compañías— se hace aún más importante implicar a todos estos públicos en los valores de la marca, para poder asegurarnos de que lo que comunican está alineado con estos.

Un programa de motivación construido a través de incentivos profesionales, regalos, o experiencias será una manera de fidelizar a los empleados o incluso de hacer que sientan suya la nueva marca resultante de la fusión, en caso de que así sea.

nueva identidad Galanta

Repensando y adaptando la imagen de Galanta

Las unidades de negocio de Mediapost —compañía de la que forma parte Galanta desde el inicio— han pasado por un proceso de cambio visual y, en algunos casos, incluso funcional o de oferta de servicios que culmina hoy con el lanzamiento de las nuevas imágenes.

Este proceso de cambio viene motivado en parte por un cambio organizacional en la propia Mediapost que, consciente de su existencia en un mundo cambiante y vulnerable, tiene como prioridad la adaptabilidad, siempre para ofrecer el mejor de sus servicios a sus clientes.

El pasado año 2017, tras finalizar el proceso de fusión entre Galanta, PSM y Promarsa, se decidió reelaborar la marca, tanto desde el propio naming como en la identidad visual. Finalmente, se decidió que “Galanta” era el nombre definitivo, conservando el de la compañía más grande en el momento de la fusión, pero con una nueva imagen. A partir de entonces, Galanta era azul y su logotipo se formaba con letras redondeadas y amables, acompañado con el claim —el pequeño texto descriptivo bajo el logo tipográfico— “Leader in Loyalty Programs”.

Curiosamente estos cambios en la imagen de Galanta, que la hacían diferenciarse del resto de unidades de negocio en color y en forma, han sido el verdadero motor del cambio en el resto de marcas de Mediapost: Quantic, Vócex, Geobuzón y Directia.

Pero —tal y como ocurre en todos los procesos de rebranding, y más si existen varias marcas que han de relacionarse a la vez que consiguen diferenciarse entre sí y capitalizar una identidad propia— Galanta debía pasar por un pequeño restyling para adecuarse a la nueva imagen de sus compañeras.

El resto de unidades de negocio han adoptado un nuevo color, pasando del rojo de Mediapost que unificaba a todas con la excepción de Galanta a un amarillo mostaza para Vócex, el naranja para Quantic o un verde para Directia. En el caso de Geobuzón, se ha conservado el rojo por razones identificativas y de significado. La imagen de Galanta, finalmente, se ha quedado con su ya habitual azul, el color de la lealtad y la fidelidad que tan bien nos representa.

La decisión que se ha tomado ha sido la de mantener la imagen ya implementada en 2017, con un dos pequeños cambios en el claim. El primero de ellos, de significado: decidimos que los claims de las unidades de negocio debían responder a un sencillo “¿qué hacemos?”. Y lo que hacemos en Galanta son, resumiendo, “Loyalty Programs”. El segundo cambio es puramente formal: la tipografía del claim y su tamaño se unifican con el resto de unidades de negocio.

La convivencia entre las marcas es ahora más colorida y llamativa, sin perder la sobriedad pero adaptando el significado de formas y colores a la labor de cada unidad de negocio.

En esta nueva etapa que abrimos desde Mediapost —y en particular desde Galanta— queremos seguir tendiendo a la excelencia en nuestra labor de crear, desarrollar y mantener relaciones sostenibles y responsables entre nuestros clientes y los suyos, mediante soluciones personalizadas basadas en el conocimiento, la innovación, la empatía, el compromiso y la transparencia. En estas relaciones, la fidelidad y la lealtad estarán en manos de Galanta para facilitar el proceso.

Herramientas de productividad

Herramientas de productividad: trabajar mejor sin trabajar más

La motivación en el trabajo pasa por optimizar procesos. Un empleado más productivo y que consiga llevar sus proyectos con agilidad y sin encontrarse con trabas a cada paso, con toda probabilidad será más feliz. Tener que invertir horas de más en la jornada laboral no implica que el resultado sea mejor. De hecho, existen estudios que aseguran lo contrario: a mayor duración de las jornadas, menor productividad.

La mayoría de trabajos de oficina pueden resolverse con un cuaderno, un bolígrafo, un teléfono y un cliente de correo electrónico. Pero estos empleos son por definición multitarea: estamos pendientes del correo mientras completamos un presupuesto y contestamos al teléfono. ¿Y si tuvieras a tu disposición una serie de herramientas de productividad y aplicaciones que te permitan poner orden, ahorrar tiempo y finalizar antes tus proyectos?

Por supuesto, hacerse con una nueva herramienta implica un período de adaptación. Acostumbrarse a utilizarla será quizá la parte más complicada, pero una vez conseguido el hábito, el resultado será positivo. Dicen que el cerebro humano se acostumbra a un nuevo hábito a los 21 días de practicarlo. Si estás dispuesto a cambiar tu forma de trabajar en cosa de tres semanas, aquí tienes una serie de herramientas de productividad que harán tu trabajo —e incluso tu vida personal— más fácil.

Gestión de proyectos

Métodos como el kanban o el GTD (getting things done) son de sobra conocidos y, aunque solo requieren de un bolígrafo y un papel —o un taco de notas autoadhesivas, en su defecto—, existen multitud de aplicaciones que te permitirán aplicarlos en un móvil u ordenador. Una de nuestras favoritas es Trello, un panel personalizable que permite organizar tareas, asignarlas a miembros del equipo, etiquetarlas y categorizarlas según su estado (en proceso, completadas, pendientes…).

Herramientas de productividad Trello

Llamadas y videoconferencias

Si trabajas en remoto o tienes clientes en otra ciudad, seguro que conoces herramientas como Skype, Webex o Google Hangouts, a través de las cuales puedes contactar con quien desees, y hablar a través de chat, videollamada o compartiendo tu pantalla. Otras como Appear te permiten todo esto sin necesidad de registrar a todos los participantes: simplemente creas una sala, envías el enlace y los demás pueden “aparecer” e interactuar en ella.

Comunicaciones en equipo

El correo electrónico es uno de los más conocidos vampiros de la productividad. Estar pendiente de los mensajes entrantes nos impide a veces concentrarnos en nuestras tareas. Además, el volumen de correos electrónicos suele ser muy alto, siendo la mayoría de ellos puramente conversacionales. Con herramientas como Slack, un espacio colaborativo donde compartir información con tu equipo, es posible minimizar el volumen de correos.

Herramientas de productividad Slack

Curación de contenidos

Ya sea el contenido el centro de tu trabajo o lo utilices como fuente de información o inspiración, es imprescindible contar con un repositorio de artículos de consulta que tener al alcance de la mano. Por supuesto, un documento de Word en el que ir pegando enlaces está bien, pero una mejor solución puede ser Pocket, una herramienta que te permite guardar cualquier enlace o artículo “para después”, añadiendo etiquetas y categorías para que puedas tenerlo organizado.

Contar con herramientas de productividad como las que hemos descrito puede marcar la diferencia en tu trabajo. Ten en cuenta que existen multitud de herramientas de este tipo, y lo mejor es que investigues hasta encontrar la que más encaje con tu forma de trabajar. ¿Por qué no pruebas con alguna de las que te recomendamos?

Motivación empleados

La ciencia de la motivación: ¿cómo funcionan las recompensas en nuestro cerebro?

La motivación, la incentivación y las recompensas basan su existencia en un mecanismo del cerebro humano muy ligado a la evolución y a la supervivencia. Hace miles de años y al igual que muchas especies animales, los primeros humanos tuvieron que aprender ciertas actitudes que los ayudaban a sobrevivir a la naturaleza. El cerebro humano evolucionó hasta hacer aparecer el sistema de recompensa y motivación. Este sistema no es más que la asociación de determinadas situaciones a una sensación de placer que premia unas acciones sobre otras, haciéndonos aprender sobre la marcha cuáles son preferibles para nosotros. Por ejemplo, una sensación de satisfacción al encontrar alimento era la que empujaba a estos primeros pobladores a buscarlo.

La motivación, por tanto, existe para ayudarnos a localizar un objetivo y a ponernos en marcha para cumplirlo.

En un mundo civilizado, en el que sobrevivir ya no depende tanto de nuestras propias acciones, el sistema de recompensa sigue activo en nuestro sistema nervioso y nos permite relacionarnos con el entorno, completar tareas pendientes o crear lazos de amistad, entre otras cosas. En el caso de una empresa, motivar a la fuerza de ventas a conseguir unos objetivos tiene mucho que ver con esto.

Antes de diseñar los programas de incentivos y de motivación comercial para tus empleados, tu fuerza de ventas o tu canal de distribución, es conveniente conocer cómo funcionan estos mecanismos en el encéfalo.

Motivación

En este proceso es clave la dopamina, un neurotransmisor que, entre otras muchas cosas, es el causante de las sensaciones placenteras en nuestro cerebro. Gracias a ella, el sistema de recompensa “viaja” por diferentes regiones de nuestro cerebro, desencadenando reacciones que dan forma a nuestro comportamiento. Lo más relevante de todo este proceso es que tiene su origen en el tronco del encéfalo —un área más bien “primaria” de nuestro sistema nervioso que tiene mucho que ver con los mecanismos involuntarios de la supervivencia— y pasa por diferentes regiones hasta consolidarse en el lóbulo frontal, la parte del cerebro relacionada con el aprendizaje. Por esta razón, los procesos de motivación terminan por aprenderse, e involuntariamente, nuestra mente termina por distinguir de manera previa qué acciones tendrán esta recompensa positiva, incorporando esta información como aprendizaje.

Planteado así y unido al concepto de empleados, fuerza de ventas o red comercial de distribución, puede sonar ligeramente manipulador pero, en definitiva, estamos hablando de un proceso del que todos somos conscientes: cuando se nos recompensa por algo, somos más propensos a llevarlo a cabo.

En la mayoría de los casos, la motivación no está tan relacionada con el dinero como pueda parecer. Un plan de incentivos no tiene por qué sentar sus bases en una bonificación de carácter económico, sino que podemos acompañar esta bonificación con un sistema de recompensas basado en regalos que resulten atractivos y aspiracionales. Esto está especialmente indicado para el canal distribuidor: si tu marca opera en una categoría en la que compiten diferentes commodities, será muy positivo para tus resultados asegurarte de que los puntos de venta que la distribuyen prefieran vender tu marca frente a la competencia. Diseñar un programa de motivación atractivo con regalos para el vendedor o para el punto de venta puede marcar la diferencia.

Imagen corporativa fidelización

Por qué cuidar la imagen corporativa

La imagen corporativa ­–también llamada identidad visual– es una herramienta con la que cuentan las empresas para generar una percepción positiva de la identidad de marca en su público. Por eso es imprescindible cuidarla, y controlar al detalle sus aplicaciones.

Los elementos que componen la imagen corporativa de una marca reflejan cómo es la compañía: sus valores, su personalidad, las emociones que transmite y que permiten a sus clientes sentirse identificados. Es parte de la experiencia de cliente y ayuda a la fidelización de colaboradores, empleados, distribuidores o fuerza de venta.

Por lo general, con el paso del tiempo, el número de competidores de una marca aumenta. Por este motivo, el cuidado al detalle de la imagen corporativa se va haciendo cada vez más importante. Al mismo tiempo, aparecen nuevos soportes, por lo que el manual de identidad visual de una empresa ha de ser un documento vivo, que refleje las necesidades de la marca y establezca cómo ésta debe aparecer en función del tamaño, color, etc.

¿Por qué es importante cuidar la imagen corporativa?

Por el reconocimiento de marca: el hecho de que una marca se reconozca y se recuerde vendrá dado por su imagen, por cómo se presenta ante el público y por las ideas y sensaciones que transmitan sus elementos visuales. El posicionamiento de la marca en su mercado dependerá en gran parte de este tipo de cuestiones.

Por coherencia visual: una imagen corporativa sólida contribuye a la percepción homogénea por parte del público de toda la gama de productos y servicios de una compañía. Esta homogeneidad ha de estar presente no solo en soportes físicos y digitales, sino en todo el proceso de diseño de los productos o incluso en las estrategias de comunicación, marketing, comercial, etc.

Por diferenciación con la competencia: la marca habrá de diferenciarse fácilmente de sus competidores, tanto en el uso de logos, tipografía o colores como en cuanto al propio tratamiento de la identidad: cómo una compañía comunica sus mensajes o cuánto cuida de su imagen pueden ser elementos diferenciadores en sí mismos.

Por el valor percibido: una marca coherente y homogénea a lo largo de todos sus soportes y mensajes visuales y cuya identidad esté presente de forma correcta en todos los puntos de contacto con sus públicos será capaz de transmitir un valor más alto y generar confianza tanto entre sus clientes como entre sus empleados.

Por el incremento de las ventas: las compañías que cuidan su imagen serán más propensas a generar más ventas. Esto está relacionado con el valor percibido: aquellas marcas que no cuiden de su identidad no generarán la confianza suficiente para vender.

Por todas estas razones, entre otras, cuidar la imagen corporativa de una marca es algo imprescindible. Materiales de comunicación, publicidad, elementos promocionales en punto de venta, uniformes de los empleados, canales de venta propios tanto online como offline, artículos de merchandising… En definitiva, todos aquellos elementos a través de los cuales la marca interactúe con su público ­–ya sea interno o externo­– deberán respetar y cuidar al detalle la imagen corporativa.

Descansa en paz, Ángela

Nos ha dejado Ángela Vila, gestora de Ventas Categorías Non Food de Consum, no solo una clienta muy querida, sino una gran amiga de Galanta.

Marta Cremades, responsable de Clientes, le ha dedicado unas palabras en nombre de todo el equipo:

 

Ángela gracias por tu disponibilidad, por tus buenas palabras, siempre reconociendo mi trabajo. Me explicabas todo. Aportabas datos. Eras muy clara.

Agradezco que hayas aguantado mi insistencia durante tanto tiempo hasta conseguir que trabajáramos juntos.

Gracias.

Me alegro de que lo pudieras comprobar.

Nos brindaste una oportunidad para demostrarte lo que año tras año te contaba en cada llamada, cada e-mail…

 

Te agradezco la buena relación que teníamos y cómo me tratabas, lo que sabíamos de nuestras vida, de nuestros hijos. Recuerdo que me decías: “Niños pequeños, problemas pequeños”. Y los tuyos: “Mayores, problemas mayores”.

 

Qué fuerte eres.

Has trabajado hasta el último día, hasta el mes pasado que nos vimos. Seguiste con tus reuniones y vida diaria. Eres una luchadora y te admiro.

Espero que ahí donde estés seas feliz.

Todo el que te conocía está destrozado y eso es porque dejabas una gran huella.

 

Descansa en paz.

gamificación beneficios

¿Por qué gamificar?

gamificación

Actualmente los videojuegos son la primera opción de ocio audiovisual en España, muy por delante de sectores como el cine y la música. Su éxito radica en su capacidad para conectar con todo tipo de públicos, ofreciendo una experiencia de usuario personalizada, divertida, adictiva y que evoluciona a lo largo del tiempo. Pero, ¿cómo logran que nos pasemos meses cuidando de una granja y además paguemos por ello?  El secreto del éxito se basa en su diseño: a diferencia del resto de sistemas informáticos, los videojuegos desde un principio se  crearon teniendo en cuenta factores psicológicos y analizando el comportamiento humano.

Ante estos hechos, ¿por qué no aplicar las técnicas y mecanismos usados en videojuegos para hacer que los clientes se “enamoren” de nuestra marca, o para mantener motivada a nuestra red comercial?  A este proceso se le denomina gamificación y entre sus ventajas, se destacan las siguientes:

  • Diversión: El objetivo primordial de la gamificación es hacer de procesos “serios” y/o tediosos, procesos más dinámicos y amigables. De esta manera, la participación en el programa es atractiva no solo por los premios que se pueden conseguir, sino también por el hecho de participar y competir en él.
  • Engagement: Creación de un vínculo más duradero y continuo mediante la mejora de la comunicación y la relación con el cliente. Ampliación del customer journey, mejorando la imagen de la marca, fidelizando a los clientes y aumentando la relación con ellos.
  • Motivación continua: La cual se consigue a lo largo de toda la vida del programa, mediante la creación de objetivos a corto, medio y largo plazo. Un diseño exitoso será aquel que suponga un reto continuo al participante, en el que en cada momento la dificultad sea la óptima: impidiendo que se aburra, pero sin estresarle.
  • Sentido de pertenencia: A la comunidad del programa, atrayendo e implicando a los participantes. Mediante el reconocimiento y la reputación dentro de la misma, se complementa la premiación tradicional basada en regalos tangibles y así aumenta la percepción de premios conseguidos.
  • Objetivos de negocio: Alineación y modelación del comportamiento de los participantes mediante la definición de objetivos y metas de distinta índole.
  • Aprendizaje: La gamificación mejora los procesos de aprendizaje, pudiéndose utilizar para comunicar nuevos productos o para guiar al participante en el uso de la plataforma.

En Galanta, mediante un análisis del tipo de participantes, nuestros especialistas en gamificación propondrán una solución específica para cada perfil; consiguiendo así una mayor implicación del participante y modificando su comportamiento para que alcance los objetivos de negocio marcados.

¿Jugamos?

Regalos de Navidad empresa

Qué regalarán las empresas españolas esta Navidad

Regalos de Navidad infografía

Siguiendo la tendencia de los últimos años, esta Navidad contará con la tecnología como regalo estrella corporativo, eliminando así a las tradicionales cajas de mantecados, bombones o botellas de vino del ‘Top 10’ de los obsequios que las empresas hacen a sus clientes, colaboradores, proveedores o trabajadores por Navidad.

Según los datos que hemos recabado, en España volverán a despuntar este año, al igual que hicieron el anterior, las gafas de realidad virtual y los relojes inteligentes o smartwach entre los regalos más solicitados por las compañías en estas fechas.

Si hablamos de novedades de este año para Navidad, las cámaras WiFi de 360° se abren paso. Estos dispositivos permiten realizar fotografías de muy alta calidad y, a través de una aplicación móvil, transmitir vídeos en directo (y luego subirlo a la nube o compartirlo en redes sociales) desde todas las perspectivas posibles, ya que la cámara es capaz de tomar tanto imágenes como vídeos con una resolución panorámica completa de 360°.

Otros gadgets pensados para teléfonos móviles, como pueden ser las lentes telescópicas, han avanzado considerablemente en el ‘Top 10’ de los regalos más solicitados de esta Navidad. Estas lentes son perfectas para regalar dado que se adaptan con facilidad a cualquier smartphone, permitiéndole aumentar hasta por 8 el zoom del dispositivo.

Además, si no quieres pasar desapercibido y sorprender a tus trabajadores, colaboradores, clientes o partners, puedes optar por regalos aún más llamativos. Uno de los más populares son los clip LED ‘Usain’ para zapatillas (muy apropiados ahora para curar la famosa fiebre por el running y ayudar a los corredores a practicar su deporte en la oscuridad). También triunfan, entre los más cocinitas que no tienen mucho espacio en sus hogares, unas divertidas tablas para apoyar la copa mientras tomas al mismo tiempo el aperitivo.

Otra tendencia que hemos observado es cómo los regalos corporativos eco-friendly, es decir, respetuosos con el medio ambientese están popularizando con gran rapidez y entrarán a formar parte de la cultura de muchas empresas. Ya sea regalando libretas de corcho ecológicas o altavoces para móviles de madera, el medio ambiente no está retado con los regalos corporativos.

fidelidad clientes y marcas

Españoles frente a las marcas: ¿fieles o infieles?

fidelidad clientes y marcas

Los datos no mienten: según el reciente estudio ‘Loyalty Monitor 2017’ realizado por el Instituto DYM para Galanta, los españoles somos infieles en lo que a marcas se refiere. De hecho, tan sólo un 12% de los españoles, es decir, uno de cada diez más o menos, se mantiene fiel a una marca independientemente de las circunstancias, mientras que el 86% cambia su lealtad según la situación.

El estudio ‘Loyalty Monitor 2017’ se ha llevado a cabo durante el mes de marzo mediante entrevistas telefónicas y en él han participado más de mil personas, tanto de la Península como de las Islas Baleares. Y entre otros muchos datos interesantes, ha revelado que el sexo y la edad influyen en el comportamiento de los consumidores. En este caso, se observa que las mujeres son más fieles que los hombres (un 15% frente a un 9%) y que aquellos cuya edad está comprendida entre los 56 y los 75 años tienden a ser fieles a una marca (34%), mientras que los jóvenes de entre 16 y 35 años no presentan siquiera un 18% de fidelidad.

También podemos ver diferencias en cuanto a la fidelidad hacia las marcas de los españoles si comparamos los ingresos familiares. Las familias con mayores ingresos tienden a ser más fieles, con un 19% frente al 9% presentado por los hogares de clase baja.

¿Por qué somos infieles a las marcas?

El factor más determinante en el comportamiento de los consumidores es el precio del producto. Loyalty Monitor indica que el 94% de los encuestados afirma que, si encuentra mejores precios o si se le presenta una oferta atractiva, cambiará de marca.

También apunta a determinadas características que antes no parecían tener tanta importancia y que, sin embargo ahora, empiezan a despuntar como factores determinantes a la hora de escoger entre varias marcas. Hablamos de si una marca es sostenible y/o ecológica (factor clave para un 12% de los entrevistados) o, incluso, de si se trata de una marca local o nacional.

¿Qué ocurre con las compañías?

Puede parecer sorprendente pero, en el caso de las compañías, Loyalty Monitor muestra que la fidelidad de los clientes es hasta tres veces mayor que con las marcas. De hecho, un 37% afirma haber contratado un único proveedor, ya sea de telefonía, agua, luz, gas, supermercado, etc.

Pero también podemos observar comportamientos similares con respecto a la fidelidad a las marcas: las mujeres (un 44%) y los más mayores (60%) vuelven a ser mayoría entre los que utilizan una sola compañía. Exactamente igual ocurre cuando comparamos clases socio-económicas, donde las familias más humildes tienden a ser las más infieles.

Si analizamos los motivos de esta fidelidad, podemos comprobar que un 40% de los encuestados es fiel cuando se encuentra satisfecho con el servicio contratado (frente al 71% observado en las marcas) mientras que los infieles desciende hasta situarse en un 31% (frente al 47% que lo hace en el caso de las marcas).

Todos estos datos acompañan lo que hemos defendido siempre desde Galanta: es primordial que tanto marcas como compañías presten especial atención a la fidelización de clientes, ya sea mediante acciones puntuales o con programas. Conocer mejor a nuestros clientes, aprender a escucharlos y centrarse en sus necesidades, es vital para convertirse en la primera opción de compra de los consumidores.

 

                              Descarga aquí el estudio Loyalty Monitor.