motivar a los empleados

Motivar a los empleados durante un proceso de fusión

Motivar a los empleados durante una fusión puede antojarse como una labor complicada. Un proceso de fusión puede representar un momento verdaderamente delicado para una empresa no solamente por todos los aspectos burocráticos, legales o que conciernan de manera explícita a aspectos empresariales, sino también en aquellos aspectos relacionados directamente con el bienestar de los empleados.

Tras la crisis económica de 2008, las fusiones entre empresas han pasado de ser eventos más o menos esporádicos a casi un habitual en el panorama de los negocios. La concentración de empresas y carteras de clientes ha sido más común en los últimos 10 años que en períodos anteriores. Una fusión empresarial, si no se tienen en cuenta ciertos aspectos, dará pie a problemas como ambientes de trabajo negativos u otros problemas con el personal.

Sin embargo, se trata de consecuencias completamente evitables siempre que contemos con una planificación estratégica que tenga en cuenta cualquiera de las circunstancias que pueden surgir tanto a lo largo del proceso como tras este.

Uno de los factores clave debe ser el seguimiento, estudio y observación de conductas del personal, poniendo en marcha protocolos que reduzcan las fricciones o perturbaciones que la fusión pueda tener en las personas que forman parte de cada empresa y de la nueva resultante.

Controlar la dispersión de rumores será posible a través de un protocolo de comunicación interna que mantenga a los empleados informados del proceso en todo momento y que los haga partícipes. Existen infinidad de mecanismos para fomentar esta participación.

Motivar a los empleados de manera diferente

Una de las opciones que podemos plantearnos durante un proceso de este tipo es la de motivar a los empleados a través de un programa preestablecido de motivación que incentive la participación directa en el proceso.

Por definición, todos los colaboradores de una marca —los internos y los externos— son embajadores potenciales de la misma. Cada empleado, cliente o proveedor comunicará sobre tu marca en algún momento. En este sentido, el sentimiento de la persona al respecto de la marca será lo que motive el carácter positivo o negativo de dicha comunicación.

Durante procesos complejos como el que nos ocupa —una fusión o adquisición de compañías— se hace aún más importante implicar a todos estos públicos en los valores de la marca, para poder asegurarnos de que lo que comunican está alineado con estos.

Un programa de motivación construido a través de incentivos profesionales, regalos, o experiencias será una manera de fidelizar a los empleados o incluso de hacer que sientan suya la nueva marca resultante de la fusión, en caso de que así sea.

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